por
IJones59
@ Lunes, 21. Nov, 2005 - 04:04:16
Creo, quizas me equivoque, que todos alguna vez hemos sido homofobicos, a mi se me paso cuando tuve un hijo. No porque el lo sea, sino porque en un minuto dado me puse a pensar, que pasaria conmigo si él lo fuera, me pregunte:
¿Dejaria de ser mi hijo, si fuera así?.
¿Lo dejaria de querer?.
y me pregunte algo, quizas lo que me hiso darme cuenta que podia estar mal,
¿Que quiero para mi hijo?, ¿Qué espero de él? y lo único que pense era que deseaba que fuera feliz, nada más, no que cumpliera mis sueños, mis iluciones. Le daria mis valores y principios, pero para que él los asimilara y los hiciera parte de él, los debia adaptar a su propia forma de ver la vida, y lo más importante que aprendi, que por sobre toda las cosas viviera, sin tener que ocultarse, sin tener que finjir, sin tener que engañar, porque asi no se puede ser feliz, y lo que yo le deseaba era eso, que pudiera ser feliz en este mundo, que pudiera llevar la cabeza en alto, porque amar no denigra a nadie, cuando se hace con respeto al otro, cuando dejamos nuestras demostraciones intimas, en eso, en nuestra intimidad.
Porque no hay nada tan vergonsozo como personas andan como "lleguas desatadas" como decia un gran director, dando demostraciones sexuales, sin recato ni pudor, ya que el AMOR, ese libidinal es en privado, porque es una comunion de a dos, es la culminacion de entrega, un extasis del alma y corazon